Mega Motociclismo
Este domingo la historia cambió. Necesitaba una carona hasta Bella Vista y, aunque pedí ayuda a varios pilotos amigos y compatriotas, no recibí respuesta. Sin embargo, Luis Enrique Barone, sin siquiera conocerme personalmente, me llamó y me dijo que tenía un lugar para llevarme. Ese gesto, sencillo pero enorme, refleja la clase de persona que es: humilde, solidario y de corazón grande.
Pero no terminó ahí. Además de trasladarme, Barone tuvo otro gesto inolvidable: me regaló un kit de tereré Santo Antonio, un presente que valoro muchísimo porque simboliza la amistad, la hospitalidad y la generosidad de un verdadero grande.
Pude conocerlo más allá del ídolo, más allá del campeón. Y comprobé que el respeto y la admiración que se gana en pista también lo sostiene fuera de ella. Además, emociona ver que su hijo ya sigue sus pasos en este deporte, con un futuro brillante por delante.
Desde Mega Motociclismo, solo me queda decir: gracias Barone, por el viaje, por el presente, por la humildad y por todas las alegrías que nos brindas en el circuito. Un grande del velocross, dentro y fuera de la pista.
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